Rescate

Debido a mi estado general de salud incluido algunos síntomas del mal de altura tuvimos que tomar una decisión muy difícil.
O cambiabamos nuestro itinerario bajando de altura o solicitabamos mi evacuación.
Casualmente localizamos a una pareja Británica que sirven como médicos voluntarios en la aldea más cercana de Marchermo.

Ellos me recomendaron descanso y un tratamiento de antibiótico de tres días. Afortunadamente ya había previsto esta posibilidad y tenia las pastillas compradas desde casa.

Tras pensarlo detenidamente y para no poner más en peligro mi salud pues el mal de altura puede agravarse rápidamente, decidimos iniciar los trámites de evacuación con el seguro.

Este episodio merece un capítulo aparte.

Cuando finalmente el seguro aprobó el rescate el tiempo cambió en Lukla de modo que los helicópteros no podían despegar ni aterrizar.
Tuve que esperar al dia siguiente confiando en que el tiempo permitiera mi evacuación a Lukla y después a Kathmandu.

dsc_3287El día amaneció despejado y a las 6 ya había desayunado y esperando, como podéis imaginar con una angustia muy grande sin saber a qué hora iba a llegar el helicóptero.

No recuerdo bien a qué hora llego pero calculo que fue como a las 10 cuando el dueño del hotel recibió la llamada de la compañía de helicópteros de que ya venían a rescatarme.

dsc_3321dsc_3313Tras una carrera hasta el helipuerto una pequeña plataforma de hierba en medio de un prado puede subir el helicóptero y en unos 10 minutos ya estaba en Lukla. Allí me esperaba otra helicóptero que me trasladaría a Katmandú.

dsc_3329Al llegar al aeropuerto me esperaba una ambulancia de una clínica especializada en el mal de altura.
Afortunadamente algunos de los síntomas del mal de altura desaparecieron al llegar a Katmandú de todas formas tras un examen completo de mi estado de salud el doctor me mandó al hotel. Aquí he estado durante un día y medio descansando y ya me encuentro bien.
Si todo va bien saldré de excursión a una ciudad  llamada Pokhara.